lunes, 24 de mayo de 2010


Si simplemente pudiésemos ver las cosas desde el exterior, sería todo más simple, más en su estado natural, más "real". Pero este estado de conciencia de uno mismo manda todo a partir. Me sumerjo en estos líquidos cerebrales que me ahogan una y otra y otra vez. El pensamiento es libre, rápido, sensible, puro, indómito que no da tregua a una idea razonable de ver el mundo. Sólo aparece y me quebranta con su aullido de realidad.


Completa-mente sumergida. Completa.


¿Qué espero de la vida?, ¿qué espero de MI vida?¿de mi SER? ... de mi estar en el mundo. Mi ocupar un hueco en el tiempo y el espacio. Mi respirar óxido de otros, de mi mirada fría, de mi emoción soslayada, de mi miedo.


¿Qué soy yo?¿qué busco?¿busco algo?


Sí que lo hago, y es en eso en lo que converjo una y otra vez. Me mantengo en la búsqueda constante sin darme cuenta si lo he encontrado. No veo mi diamante brillar y no creo estar ciega, nunca me lo han dicho.


Me acompaño siempre de esta escritura tan poco bien redactada. Y es que así mis líquidos empapan un poco la pantalla y logran tomar algo de forma.


Solo espero rotar bien mis perillas...y que este blog me deje oír esa anhelada frecuencia modulada.


Sol.