jueves, 21 de octubre de 2010

Vértigo



Caída libre ¡Oh si!
Me despega de la tierra en el momento exacto
Y se desentiende con rabia de lo sucedido.


Creo que resulta compensatorio,
quietante, neutral.

Mi mente desequilibrada ya requiere un remezón
para volver a la vida,
y a no ser más que un nido vacío,
huerto desierto de un sinfín de hastíos.


Cuando todo da vueltas
me detengo un segundo
y medito: ¡No hay fecha
para entender este mundo!

No hay comentarios:

Publicar un comentario