
Caída libre ¡Oh si!
Me despega de la tierra en el momento exacto
Y se desentiende con rabia de lo sucedido.
Creo que resulta compensatorio,
quietante, neutral.
Mi mente desequilibrada ya requiere un remezón
para volver a la vida,
y a no ser más que un nido vacío,
huerto desierto de un sinfín de hastíos.
Cuando todo da vueltas
me detengo un segundo
y medito: ¡No hay fecha
para entender este mundo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario